Nuestra historia
Lashkia comenzó hace aproximadamente un año y medio con lo esencial: una cama, una lámpara y el deseo de ofrecer un servicio de extensiones de pestañas hecho con dedicación y cuidado en cada detalle.
Con el tiempo, el proyecto ha ido creciendo gracias a la confianza de cada clienta. Hoy el espacio ha evolucionado para brindar mayor comodidad, con una camilla más confortable y un ambiente pensado para que las clientas puedan relajarse, incluso descansar, mientras se realiza la aplicación de pestañas.




